Populismo desbordado

El germen del populismo está ganando terreno en la derecha, y no se trata de actores independientes, sino de autoridades de alto rango. Es responsabilidad de los actores políticos ser capaces de identificarlos para tratar con ellos, ya que ignorarlos implica el riesgo de que sus ideas escalen y se apliquen, con todo el daño que conlleva.

Tras el acuerdo alcanzado para proteger a las familias y lograr una reactivación económica dentro de los límites establecidos, aparecieron figuras señalando que se debiese permitir el retiro del 10% de los ahorros previsionales. Entre los argumentos utilizados, se encuentra el supuesto hecho de que éste no afectaría significativamente a la economía, dado que la mayoría de los recursos estarían invertidos fuera de Chile. Curioso dato escuetamente sustentado, considerando que según la Superintendencia de Pensiones, la inversión de los fondos de pensiones a nivel nacional representaba un 56% de los activos totales en el 2019.

Adicionalmente, han cuestionado a la academia económica, indicando que su principal preocupación no serían las pensiones, sino el cómo afectaría su retiro al mercado de capitales. Es lamentable ver el constante ninguneo contra quienes advierten sobre los perjudiciales efectos de ciertas medidas, usando el abusado diagnóstico retórico de la desconexión entre las élites y la ciudadanía, que recuerda al discurso populista difícil de ignorar y subestimar.

La “brillante” propuesta de retirar los ahorros previsionales es mala por donde se la mire: no honra el acuerdo alcanzado; va en dirección contraria a la política de aumentar las pensiones; no es focalizada y es regresiva; deja afuera al sector informal; obliga al Estado a endeudarse caro; perjudica la amortiguación y reactivación económica; afecta la generación de empleos; no toma en cuenta que habrán más crisis; implica abrir una puerta difícil de cerrar, y no responde a nada que otros instrumentos no puedan solucionar, entre otros problemas. En términos sencillos, la idea carece de sustento técnico. Esto es algo que ha sido advertido en varias oportunidades, por lo que me cuesta encontrar otra motivación que el voluntarismo irresponsable del triste ánimo de lograr notoriedad a cualquier costo.

Cuidado; debemos ser capaces de desenmascarar a quienes pueden dañar profundamente la calidad de nuestras instituciones. Salir de esta crisis requiere de dirigencias políticas responsables, no personalistas y capaces de orientar al país hacia un mejor estadio. Que el populismo se encuentre desbordado es un peligroso síntoma para el futuro, tanto en términos políticos como económicos. Es falsa la división que destacan estos líderes, de que unos quieren ayudar a las personas y otros no; de que unos promueven la solidaridad y otros el egoísmo. La verdadera división está entre quienes lo hacen con seriedad y responsablemente, en contraste con los populistas dispuestos a sacrificar el país por una elección.

AUTOR

Sebastián Izquierdo R.

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