Arturo Subercaseaux: Majestuosa, la blanca montaña

“Majestuosa es la blanca montaña que te dio por baluarte el Señor”, para luego rematar la frase con “Ese mar que tranquilo te baña, te promete futuro esplendor”. Un país devoto de sus montañas y sus mares al nivel de cantarlos reiteradamente en su Canción Nacional, pero que no tiene un estatuto de protección de los glaciares y las normas existentes sobre mares fueron dictadas en las postrimerías de un gobierno saliente, lo que demuestra cuán relevante era la protección del mar. Paradójico, ¿no?

Ambos comprenden recursos limitados e indispensables en la lucha contra el cambio climático y por la protección del patrimonio ambiental. Por ello, el informe del Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático (el IPCC) recientemente aprobado sobre océanos y criósfera (porción de la Tierra cubierta regularmente por hielos) nos llega como un balde de agua fría necesario: el cambio climático es una realidad aquí y ahora, que produce efectos devastadores sobre los glaciares, y con ello en la disponibilidad de los recursos hídricos, que el mar se acidifica y sube aceleradamente, y que los glaciares andinos son de especial preocupación, pues han sostenido históricamente el consumo humano y la agricultura.

¿Qué nos dice el Informe Especial sobre el Océano y la Criósfera en un Clima Cambiante (SROCC)?

Nuestros océanos –en todo el mundo– se están calentando. Han absorbido hasta un 93% de la energía térmica extra producida por el cambio climático y un 30% del CO2 antropogénico de la atmósfera, y regulan las alzas de temperatura. Ello, a su vez, significa que son un 30% más ácidos en los últimos 150 años, por la absorción que realizan del CO2. Por otra parte, su nivel: si bien los mares se elevaron 15 cm durante todo el siglo XX, la velocidad de dicha alza se ha duplicado, generando la pérdida de diversos habitat y hogares, siendo particularmente vulnerables Asia y el Océano Pacífico.

Si bien Chile tiene una profunda relación con sus mares, nuestra política oceánica sólo fue dispuesta en marzo de 2018. Tenemos una de de las Zonas Económicas Exclusivas más grandes del mundo y es un referente internacional en conservación y uso sustentable del océano, teniendo 29% de nuestros mares con algún tipo de protección oficial. Pero aun así requiere con urgencia que consistentemente se promueva la prevención y descontaminación de daños ambientales sobre el borde costero, por su directa influencia sobre comunidades y puertos, el aprovechamiento sustentable de los recursos hidrobiológicos, como el estado productivo y sanitario de nuestra pesca y acuicultura, una adecuada gestión del riesgo de desastres. Sin embargo, nuestra mayor debilidad sigue siendo la gobernanza oceánica, que permita la coordinación institucional de las diversas instituciones que gobiernan los mares (SERNAPESCA, Armada, ONEMI, etc.) y mejorar el ordenamiento territorial del borde costero, con la participación de la ciudadanía y la comunidad científica.

Sobre el estado de la criósfera, se plantea que la capa de hielo del Ártico desaparecerá de aquí a 2030, y que dicho cambio ya es irreversible, situación similar a los glaciares andinos de Chile y Perú. La importancia de los glaciares como reservas de agua dulce y como materia prima fundamental de los ríos y lagos es crítica, pues somos un país montañoso, donde el 70% del agua disponible para consumo humano proviene de ellos y somos la zona con mayor cantidad de glaciares en todo Sudamérica. El último catastro de glaciares señala que los Campos de Hielo Norte y Sur, que concentran un 76% de los glaciares de Chile, tienen pérdidas de masa glaciar considerables en 59 de sus 61 glaciares, totalizando una reducción de 220 km2 desde 2002. Pero, a diferencia de Argentina, no tenemos un estatuto de protección de glaciares, sino que el gobierno considera que la evaluación ambiental caso-a-caso es una regulación suficiente y que un 83% ya se encuentra bajo alguna protección oficial, materializándose luego en una indicación favorable a su explotación minera.

En realidad, sí podemos trabajar juntos por esa majestuosa y blanca montaña, o por ese mar que tranquilo nos baña, si los océanos y la protección de los glaciares son tan fundamentales para la vida humana como enfrentar decididamente el cambio climático. Como dijo el Presidente Piñera, ¡todavía hay tiempo de actuar!

La Tercera
By | 2019-10-04T10:37:29-03:00 4 octubre 2019|Columnas de opinión|Comentarios desactivados en Arturo Subercaseaux: Majestuosa, la blanca montaña

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