Sebastián Izquierdo: A río revuelto, ganancia de pescadores

El estallido social que comenzó hace más de 60 días, ha hecho surgir algo más que sólo las necesidades que estaban aquejando a la ciudadanía. No por nada dicen que “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Y es que a pesar de que pocos (por no decir nadie) vieron lo que estaba por pasar, ahora son muchos, especialmente los parlamentarios, quienes aparentemente tenían muy claro cuáles eran los mayores pesares de las personas. Incluso, hay otros, con cierta “impoluta superioridad moral”, que se cierran a cualquier tipo de diálogo en favor de imponer sus propios programas.

Últimamente se suelen escuchar frases o peticiones como “dupliquemos hoy mismo el salario mínimo”; “condonemos ahora las deudas de créditos universitarios”, “aumentemos de inmediato en un 50% la pensión”. Me parecen ideas fantásticas. ¿Pero, sabrán los autores de estas frases cuál es la viabilidad de implementar o llevar a cabo dichas medidas? Incluso, esta última vino acompañada de una especie de “amenaza” a ver si el Gobierno se atrevía ir al Tribunal Constitucional. Curioso para alguien que no sólo es de del oficialismo, si no, además, que debiese respetar las atribuciones propias de cada poder del Estado, y comprender la importancia de la división de poderes. En cuanto a lo ocurrido recientemente en la Cámara, me entra la duda: ¿Cuál es el verdadero interés de introducir la paridad de genero y escaños para indígenas durante la concreción del acuerdo constitucional? Entiendo la parte de la equidad, más me parece que hubo un intento de no cumplir el pacto acerca del proceso constituyente, nos viene a decir mucho más.

Creo que no es necesario entregar ningún nombre en particular. Es más, me atrevería a decir que este corto e intenso período que hemos vivido, se presenta no solo como una oportunidad de poder profundizar, de manera RESPONSABLE, en aquellas medidas que harán de Chile un país mejor; también nos ha entregado la posibilidad de poder distinguir entre aquellos políticos, independiente del sector, que están realmente trabajando en pos de dicho objetivo; que son capaces de dejar de lado legitimas ambiciones personales, por construir acuerdos de cara a las necesidades de la ciudadanía; libres de mezquindades; responsables y coherentes respecto sus convicciones.

Hoy, la legitimidad de la democracia está en juego. Está claro que debe existir un mayor gasto social, pero tampoco podemos olvidar que la responsabilidad fiscal necesaria para abordar las demandas de manera sostenible; existe un límite que no se encuentra en la mera voluntad, sino en la realidad. Además, es fundamental potenciar el trabajo de aquellos que, en un contexto de polarización y desconfianza, encuentran el valor de sus propuestas en el consenso. Seguir proponiendo cosas que no tienen pies ni cabeza, no es más que seducir a la gente con medidas que no son viables.  Y sí; en pedir no hay engaño, pero cuidado, que según lo que sea, sí puede haber daño.

By | 2020-01-07T18:06:36-03:00 20 diciembre 2019|Columnas de opinión|Comentarios desactivados en Sebastián Izquierdo: A río revuelto, ganancia de pescadores

About the Author:

Horizontal
shares