Cristóbal Gigoux: Cooperativismo para los tiempos de las apps

¿Cuál es la economía del futuro? La respuesta dista mucho de ser evidente. La cuarta revolución industrial está siendo tan determinante que no sólo va a crear nuevos negocios, necesidades o productos, sino que también puede afectar la estructura de la sociedad. Así, además de los mercados, el liberalismo, la democracia y el estado también verán cómo los cambios en la forma en que el homo sapiens piensa y se relaciona los presiona a adaptarse o extinguirse.

Evolucionismo de lado, lo que es claro es que hoy, más que nunca antes en la historia de las relaciones humanas, la inmediatez, la falta de intermediarios y la desmaterialización se han tomado, y al parecer seguirán rigiendo, la forma en que los bienes y servicios se producen y consumen. Uber desmaterializó las flotas de taxis; Airbnb está haciendo lo propio con los hoteles; Expedia y otras aplicaciones están haciendo a las agencias de viajes preguntarse cómo lo haría el pájaro dodo; y ya existen robots que amenazan a profesiones tradicionales como la medicina o el derecho.

Una de las consecuencias de esta inmediatez y desintermediación es la facilidad de asociación y cooperación entre los individuos. En su momento, los registros y mensajeros permitieron al estado funcionar. Hoy, por ejemplo, un grupo de WhatsApp es mucho más rápido y efectivo para una decisión de un directorio, para reunir los fondos para la reparación de la puerta del condominio, o para buscar una mochila perdida. Esto parece ser una buena noticia, pues es justamente esta capacidad de asociatividad y cooperación lo que se encuentra en el corazón de una visión liberal de la sociedad.

En efecto, el liberalismo no busca una lucha entre individuos que se comportan como lobos, sino más bien la generación de mecanismos que faciliten la asociatividad y la cooperación entre ellos. No resulta accidental que, por ejemplo, las cooperativas se hayan inventado en sociedades eminentemente liberales, en donde la confianza en la capacidad del individuo primó por sobre el dirigismo estatal. Los individuos se agrupan en torno a un objetivo común, ya sea económico, político o social, y cooperan para conseguir fines que benefician a sus miembros. Estas organizaciones se basan en un principio de gobierno participativo, en que los cooperantes manifiestan su voluntad a través del voto igualitario.

Al año 2014, de acuerdo a los datos que mantiene el Ministerio de Economía, el número de cooperativas existentes en Chile ascendía a cerca de cinco mil, de las cuales un poco más de mil se encontraban activas. En muchos lugares, las cooperativas prestan servicios básicos esenciales, tales como provisión de agua potable o de generación y distribución de energía eléctrica; o financieros, tales como créditos para la vivienda, entre otros. Todo lo anterior, desde plataformas –que incluso con una estructura legal anacrónica– que permiten la asociación de individuos y la actuación de éstos de forma cooperativa, dejando de lado la necesidad de que sean el gobierno o el estado los que tomen tales roles.

Así, curiosamente, una forma de ver la actividad de los individuos que data del siglo XIX puede llegar a convertirse en una de las estructuras más relevantes en la economía del futuro. En este sentido, las nuevas tecnologías no sólo van a crear nuevas plataformas y apps, sino que también van a revivir (y rejuvenecer) a otras más antiguas, tales como las cooperativas, las que se fundan en principios de sociedades y economías libres y con individuos soberanos e informados. Todo esto amerita ser subrayado por quienes creen en una sociedad civil fuerte, entendida como campo de acción del que disponen los individuos para perseguir su propio destino, pero siempre en cooperación con otros.

Cristóbal Gigoux, Gerente Ejecutivo Centro de Estudios Horizontal

Lea la columna en El Libero aquí
By | 2018-07-30T20:07:26+00:00 30 julio 2018|Columnas de opinión|Comentarios desactivados en Cristóbal Gigoux: Cooperativismo para los tiempos de las apps

About the Author:

Horizontal
shares