Pablo Correa: ¿Cuándo perdimos la fortaleza fiscal?

A raíz de la reciente baja en la clasificación de riesgo hecha tardíamente por la agencia Moody’s, algunos economistas han tratado de instalar la idea de que el deterioro fiscal partió en la primera administración del Presidente Piñera, pero la evidencia es abrumadora en contra de esa tesis.

El gobierno del Presidente Piñera cumplió estrictamente su meta de reducción del déficit estructural y crecimiento del gasto, a pesar de recibir una economía golpeada por uno de los mayores terremotos de la historia. El gobierno anterior, en cambio, hizo un enorme daño a la credibilidad fiscal de nuestro país al incumplir sus metas y dejar a la economía con un déficit estructural cuatro veces mayor al recibido, siendo que su compromiso era eliminarlo.

Entre 2010 y 2013, el balance fiscal promedio fue un superávit de 0,2% del PIB, mientras que entre 2014 y 2017 fue un déficit de 2,3% del PIB. En dos de los cuatro años del gobierno de Piñera I, el balance fiscal fue positivo y, en consecuencia, no dio origen a necesidades de endeudamiento, mientras que en los otros dos años, el déficit fue muy acotado. Esto dista significativamente de lo ocurrido entre 2014 y 2017, período en el cual el tamaño del déficit se multiplicó por 4,6, alimentando una dinámica de endeudamiento insostenible.

El incremento de la deuda bruta fue prácticamente el doble en el gobierno de Bachelet II que en el gobierno de Piñera I. Además, una diferencia clave es que durante la anterior administración del Presidente Piñera, una parte significativa de la deuda se usó responsablemente para acumular activos, fortaleciendo la capacidad de respuesta de la economía ante episodios externos complejos.

Entre marzo de 2010 y marzo de 2014, la deuda bruta aumentó en el equivalente a 6,2 puntos del PIB, y entre marzo de 2014 y marzo de 2018 aumentó en 10,9 puntos. La diferencia en los pasivos netos es aún más significativa. Durante la primera administración del Presidente Piñera, estos aumentaron en el equivalente a 3,6 puntos del PIB, mientras que entre marzo de 2014 y marzo de 2018 aumentaron 11,2 puntos.

Dado lo anterior, no debiera sorprender que todas las agencias clasificadoras de riesgo subieran el rating soberano de Chile durante la primera administración del Presidente Piñera y dos la bajaran durante la administración anterior. Las culpas no son compartidas. El deterioro de la credibilidad y de la fortaleza fiscal se produjo en el gobierno de Bachelet II, en el cual no se respetó la institucionalidad fiscal, no se cumplieron los compromisos asumidos y las cifras de cuentas públicas, así como las de crecimiento económico, inversión, empleo, y fueron decepcionantes.

Los intentos de compartir responsabilidades por el deterioro fiscal chocan contra la contundente evidencia de las cifras.

Lea la columna en El Mercurio aquí
By | 2018-07-30T20:10:40+00:00 30 julio 2018|Columnas de opinión|Comentarios desactivados en Pablo Correa: ¿Cuándo perdimos la fortaleza fiscal?

About the Author:

Horizontal
shares